miércoles, 30 de mayo de 2018

Fiestas Populares de Madrid: San Isidro, historia y actualidad


Como es costumbre todos los años y a pesar de la evolución y la modernización que ha sufrido Madrid en los últimos siglos, continua celebrándose la fiesta patronal más popular de nuestra ciudad y la que conserva la esencia de las fiestas patronales que inundan nuestra comunidad y muchos lugares de la geografía española: San Isidro Labrador.
Para entender el sentido de esta fiesta tan genuina debemos echar la vista atrás y conocer la historia del que hoy es el Santo Patrón de la ciudad de Madrid.

 San Isidro Labrador y Santa Maria de la Cabeza (s.XVI)

La mayoría de los historiadores sitúan el nacimiento de San Isidro en torno al año 1082. Se cree que una de las primeras ocupaciones fue la de pocero en un pueblo llamado Torrelaguna, en donde conoció a María Toribia, conocida más tarde como Santa María de la Cabeza y con la que contraería matrimonio y tendría un hijo llamado Illán y tambien convertido en santo con el paso del tiempo. Juntos se trasladaron a Madrid en donde trabajó la tierra de una familia adinerada. Al parecer, el carácter piadoso del buen Santo tenía que aguantar las burlas de sus compañeros y la fama de holgazán pues éste, antes de arar el campo, tenía por costumbre ir a rezar. A San Isidro se le atribuyen varios prodigios como el de hacer brotar agua de la tierra en un año de sequía en cantidad suficiente para abastecer a toda la ciudad de Madrid o la curación milagrosa que le valió su beatificación cuando su cuerpo incorrupto fue llevado  hasta la estancia del rey Felipe III (1578-1621) gravemente enfermo y éste se recuperó milagrosamente. Hoy, el cuerpo de San Isidro se encuentra en la Catedral de la Almudena, en el lugar donde antes de ésta se situó la Iglesia Mayor de San Isidro.
Por sus prodigios y hechos milagrosos, San Isidro fue canonizado por Gregorio XV en 1622 aunque para el pueblo madrileño ya  fuese Santo desde hace mucho tiempo.

La festividad de San Isidro se celebra el 15 de Mayo  de cada año y se organizan numerosos actos y verbenas que mantienen viva esta tradición tan castiza.
La festividad gira en torno al agua y es costumbre acudir en romería a beber del agua que brota de un manantial anexo a la ermita para después, si el tiempo lo permite, merendar en la pradera del Santo y marcarse unos chotis. Mientras se bebe del caño es costumbre recitar la frase “San Isidro hermoso, patrón de Madrid, que el agua del risco hiciste salir”.


                                                             



 La zona se “inunda” de puestos en donde comprar las famosas rosquillas del Santo (las tontas  y las listas) para acompañarlas de una limonada bien fresca. También se pueden “degustar” los famosos bocadillos de entresijos , gallinejas o calamares, muy de la tradición castiza acompañados de un chico de Valdepeñas, que no es otra cosa que un chato de vino o un buen vino D.O. Vinos de Madrid.
La romería se celebró un tiempo en la Dehesa de Arganzuela y más tarde durante un tiempo en la Casa de Campo para volver a su enclave original en 1941, pasado el puente de San Isidro, cercano al Paseo de los Melancólicos.

Quizá en los últimos años se está desvirtuando algo la fiesta y la zona se está convirtiendo en un macrobotellón con lo que ello conlleva: borracheras, peleas y molestias a los vecinos.
Deberíamos plantearnos el modelo de fiesta tradicional que queremos y tener un mayor control para que fiestas bonitas y familiares no se conviertan en el todo vale.
Porque Madrid se merece ofrecer una imagen de turismo sostenible, sano y de calidad para no caer en un turismo low cost de fiesta y borrachera.
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