lunes, 16 de diciembre de 2013

Lugares que no se olvidan:Sidreria Corripio

Siempre habrá en nuestras vidas esos lugares especiales que formaron parte de tí, lugares en los que viviste momentos irrepetibles.
Un día pasas por delante y lo ves cerrado y piensas: "Habrán cerrado por vacaciones o por algún motivo familiar", pero el caso es que pasas uno y otro día día y sigue cerrado.Hasta que un día ves un enorme cartel de inmobiliaria que dice " Se vende" y una sensación de nostalgia y tristeza te invade porque no podrás vivir mas preciados momentos de charla, confidencias y amistad en ese lugar que formaba ya parte de tu imaginario personal.
Con el tiempo pensé que esa sensación se iría de mi cabeza, pero lo cierto es que continuo recordando con cariño aquella sidreria de toda la vida en la Calle Fuencarral donde pasé momentos inolvidables en una de las mejores épocas de mi vida. Por ello,creo que es justo rendirle un pequeño homenaje en este humilde blog a la Sidreria Corripio que fue, es y será un símbolo de ese Madrid tradicional del siglo XX que está desapareciendo poco a poco para dar paso a multitud de franquicias que publicitan la tradicional comida española a base de "tapas". Por extensión es también un homenaje a infinidad de tascas y tabernas que han ido desapareciendo y que seguro formaron parte de la vida de muchos madrileños: El Anarquista, El Maragato, El Pepinillo, Bodegas Jiménez, Casa Antonio, Los Gabrieles...

Sidreria Corripio en Calle Fuencarral

Creo que el primer día que entré en el Corripio tendría dieciseís o diecisiete años y lo primero que me fascinó fue todo,la verdad. Esas tinajas inmensas de vino a la vieja usanza de taberna de toda la vida, la disposición perfectamente alineada de infinidad de botellas que podías comprar como en las mejores y más castizas bodegas o la barra y los grifos de cerveza, vermouth y sidra.
El Corripio olía a bodega pero también a frito, en el sentido más positivo, porque ahí se hacían de los mejores bocadillos de calamares que he probado en mi vida. Tambien podías comer unas fantásticas empanadas y como no, una buenísimas patatas bravas blanditas por dentro y crujientes por fuera por poco más de doscientas pesetas.
¿ Y para beber...? Pues entre otras cosas Vino Triste o Vino Alegre, dos tipos de vino que entraban fácil y que pegaban como un demonio pero que te hacían hablar y hablar y compartir grandes conversaciones con propios y extraños.Porque la atmósfera que se respiraba aquí era sana,muy sana.También tiraban unas buenas cervezas y ponían un vermouth fabuloso.

Interior de la Sidreria Corripio



Pero lo que no olvido es la amabilidad y el buen hacer de la familia que durante lustros regentó el Corripio. Eran personas llanas y trabajadoras que una vez te conocían y cuando la carga de trabajo se lo permitía, te regalaban alguna palabra o charla amable e incluso te rellenaban un poco el mini de sidra o vino como invitación de la casa...
¿ Por qué cerró el Corripio ? Pues no sé, quizá porque después de una larga vida de trabajo, ya era hora de que los dueños disfrutasen de un poco de tiempo para ellos y sus familias. El caso es que de mi vida se fueron sin avisar y sin poderme despedir del lugar que tan buenos ratos me hizo pasar. Y hoy, varios años después quiero decir con cierta morriña: Gracias Corripio, hasta siempre.
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4 comentarios:

  1. que tiempos de empanadas y vinos!!! yo tuve la suerte de conocerla en primera persona ya que fue mi primer trabajo me tire varios años poniendo bocadillos de calamares y sirviendo aquella maravillosa sidra achampanada.

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  2. Y no sabrás si las empanadas se pueden comprar en otro sitio ?. Gracias

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    Respuestas
    1. En Madrid hay varias tiendas especializadas en empanadas,unos lo elaboran directamente y otros las traen de Galicia,hay van dos enlaces.

      http://www.museodelpangallego.com/productos

      http://www.leiro-madrid.es/bienvenido/productos/panader%C3%ADa/

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    2. Anónimo (al igual que yo) se refería específicamente a las empanadas que servían allí. No las hacían en el local, y quizás el proveedor todavía esté activo. Me gustaba especialmente la de chorizo...que recuerdos

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