miércoles, 17 de abril de 2019

Bodegas Peral: La renovación del vino de Madrid

La primera impresión que se tiene cuando vas aproximándote a la puerta de entrada de Bodega Peral en Colmenar de Oreja es que vas a entrar en otra de tantas bodegas tradicionales de Madrid, esas de portón ancho y alto (esto es así para permitir el paso de tractores y camiones que transportan la uva desde los viñedos). Nada más lejos de la realidad. Una vez traspasado ese portón accedes a un patio decorado con gusto y un empedrado con el símbolo de la bodega. Es el reflejo de una ambiciosa rehabilitación de la bodega para adaptarse a los tiempos del enoturismo y las nuevas formas de hacer vino que se están llevando a cabo en Madrid, aunque de eso ya hablaré un poco más tarde...


Entrada a la bodega

Me recibe en primer lugar Jesús Peral, enólogo y propietario de la bodega, miembro de la tercera generación de los Peral que allá por el año 1953 comprase esta bodega originaria del siglo XIX con gran ilusión. Jesús, enólogo también de la Cooperativa San Roque de Chinchón, habla con franqueza y distensión del vino, sin alardes y con la naturalidad de alguien que se ha criado entre uvas.
Tras una breve charla es el turno de visitar la bodega con Fernando, que me recibe con la pasión por el vino como tarjeta de visita y me explica ya en la cueva del siglo XIX que Colmenar de Oreja siempre fue tierra de vinos y tinajas y que algunas de las mejores se realizaban antiguamente en el pueblo con el sello de los maestros alfareros que las realizaban. De hecho, de vez en cuando se ve rondando por la zona algún responsable de una gran bodega de Ribera que ha comenzado a elaborar vino de tinaja al nada desdeñable precio de 120 euros la botella en busca de tinajas y que espero que algún día me inviten a probarlo, ahí lo dejo...
En esta cueva también se ha realizado un enorme trabajo de rehabilitación que ha dado sus frutos y en donde la temperatura constante de 15 grados mantiene los botelleros donde descansa el vino a una temperatura ideal para su descanso en botella antes de salir al mercado.
No hay otro lugar mejor que este marco incomparable para probar la niña bonita de la bodega, su vino blanco sobremadre.

Cueva del siglo XIX


Esta técnica ya practicada en la bodega desde finales de los años 60  consiste en fermentar el vino con una parte de los hollejos y el resto con el mosto virgen.La uva despalillada y estrujada en contacto con el mosto genera gran cantidad de ácido carbónico que confiere al vino resultante una intensidad arómatica importante.
En nariz este vino blanco sobremadre se muestra con aromas de levadura que van dejando paso a la fruta. En boca es untuoso y glicérico y posee gran amplitud.
Bodega Peral puede estar orgullosa de poseer la única contraetiqueta de la D.O. Vinos de Madrid de vino sobremadre y este es un hecho que el consejo regulador debería valorar para potenciar su difusión y promoción pues quien sabe si al igual que el verdejo con los vinos de Rueda, la malvar sobremadre podría convertirse en nuestro buque insignia de los blancos de Madrid.
Ya en la mesa de cata dispuesta para la ocasión en la zona de recepción de la bodega, Fernando y yo continuamos charlando de esto y aquello mientras cato dos de los vinos tintos de la bodega.
Los vinos Menina,  llamados así en homenaje a la menina del famoso cuadro de Velázquez, Isabel de Velasco, hija del Conde de Colmenar; son vinos equilibrados, tanto en su versión joven como su crianza, donde predomina los frutos rojos: frambuesas y fresas en el joven y fruta más madura en el crianza. Vinos francos, como su enólogo Jesús.
Es indudable que esta bodega ha querido renovarse y me comenta Fernando que desde hace un tiempo han cambiado el rumbo para probar y probar y realizar vinos de calidad y originales, sin olvidar los métodos tradicionales. Atrás quedaron los tiempos de granel para suministrar vino a mesones y tabernas. Los depósitos de hormigón han sido sustituidos por los de acero inoxidable y la gran nave donde este hormigón lo invadía todo ha dado paso a una pequeña tropa de barricas que irá creciendo con el tiempo donde reposan vinos tranquilos adquiriendo su calidad y los diferentes matices que los caractericen.

Sala de Barricas y elaboración


Después de esta visita mi impresión es que Bodega Peral es el fiel reflejo de la tendencia que se está produciendo en los Vinos de Madrid en la última década. La apuesta por la renovación y la elaboración de vinos de calidad pero sin perder las técnicas tradicionales ni la aplicación del saber popular a este proceso.
Porque al fin y al cabo y por mucha tecnología que apliquemos, la sabiduría del bodeguero-enólogo guiará a la mejor materia prima, la uva, a convertirse en un buen vino.
Como me dijo una buena amiga una vez y esto también es aplicable al mundo del vino: Recuerda el pasado, vive el presente y construye el futuro...
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2 comentarios:

  1. Felicidades Jorge por tu trabajo tan laborioso y dedicación a este maravilloso mundo de lo vinos. Existen tantas bodegas que desconocemos y gracias a ti nos traes esta información de primera mano para estar al día de su elaboración y productos que ofrecen cada una. Un saludo amigo.

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  2. Gracias por tu valoración,Emilio. Se agradece que valoren mi dedicación.

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