miércoles, 15 de mayo de 2019

Vinos de Madrid: El enemigo está en casa...

La historia se repite en demasiadas ocasiones. Entras en un bar y decides tomar un vino, estás en Madrid capital o en uno de sus pueblos. Te acercas temeroso a la barra y directamente con voz lo más firme posible, como si eso fuese a cambiar de un porrazo la respuesta del camarero, pronuncias la frase inevitable: Un tinto de Madrid, por favor.
La respuesta ya la sabes en el 90 por ciento de las ocasiones, a no ser que te encuentres en uno de los pueblos de la comunidad que cuentan con bodegas como puedan ser Chinchón, Navalcarnero, Colmenar de Oreja  o San Martín de Valdeiglesias, por citar alguno.
Lo siento, solo tenemos Ribera o Rioja. En el mejor de los casos te mostrará una carta con algún vino más de La Mancha, Toro o de alguna denominación que el distribuidor le ha conseguido meter prometiendo que es un vino "fácil" de vender.
Aunque poco a poco los vinos de Madrid se empiezan a introducir en las pizarras de algunas tabernas de las zonas más animadas de la capital como La Latina, Lavapies, Chueca, Malasaña o la zona de Ponzano, lo cierto es que estamos a años luz de otras ciudades y regiones en donde resulta casi impensable visitar un establecimiento hostelero y que no te ofrezcan un vino de la tierra. Si estás en Burgos lo más seguro es que puedas elegir entre varios vinos de Ribera o Arlanza al igual que si haces parada en algún bar de Toledo te ofrezcan la posibilidad de tomarte un vino de La Mancha.

Bodegas Ricla, referente en las tabernas de Madrid


Tantas y tantas veces me he hecho la misma pregunta: ¿ Qué falla en Madrid ?
Pues creo que falla un poco todo y este artículo no es sino un ejercicio de autocrítica personal pero también una llamada a la autocrítica de todos los agentes que intervienen en esto de la enología madrileña porque como dice el título de este articulo, el enemigo está en casa.

El mercado ha impuesto unos vinos tipo en la mente del consumidor en prácticamente la mayoría de España como son Ribera y Rioja  en vinos tintos y Rueda en vinos blancos. Por nombre, por prestigio y porque han sabido llegar a todos gracias a una poderosa red de distribución y el saberse vender.
Por fortuna, poco a poco esto va cambiando, pero el camino es muy largo. Imaginaros que sois el dueño de una taberna, tenéis tres o cuatro vinos de Rioja, Ribera y Rueda que funcionan más o menos bien y os llega algún comercial que os ofrece un vino de Madrid nuevo que dice estar muy bien. ¿ Te arriesgarías...?
En el cambio de mentalidad del tabernero que decide incluir un vino de Madrid es donde entramos todos los agentes. El consumidor, que somos nosotros, arriesgándonos en probar vinos nuevos que nos ofrecen, vinos de nuestra tierra al fin y al cabo o vinos que si somos de fuera nos recomiendan como vinos  del lugar que visitamos, que eso también es chulo y es  otra forma de conocer la cultura del lugar.
Pero aquí no acaba la cosa, que hoy hay para todos...
Las instituciones locales, en este caso de Madrid deberían ofrecer mayores subvenciones y ayudas al mundo del vino madrileño y su D.O. para poder implementar buenas campañas de marketing que permitan una mayor difusión de los vinos de Madrid , comenzando por la propia región porque para que alguien te conozca fuera, primero tienes que ser conocido en casa. Me consta que éstas son irrisorias y están a años luz de las subvenciones y ayudas para el turismo que se están dando. El vino de Madrid podría ser otro de los elementos integradores del turismo madrileño, que un turista recordase lo bonita que le pareció la Puerta de Alcalá pero también lo bueno que estaba ese tinto de garnacha de Madrid que probó en aquel bar...
Trabajo en un comercio que vende vino y cuando se acerca un japonés a pedirte un vino que probó en un restaurante madrileño y le gustaría llevarse una botella, no te pide un vino de Madrid, te está pidiendo un Ribera o un Rioja. ¿ Porque no cambiar esa tendencia?. Llenemos las tabernas y bares de Madrid de vinos de Madrid, ofrezcámoslo, hagamos verdaderas promociones internas de nuestros vinos en los establecimientos hosteleros para darlos a conocer. ¿ Qué tal una ruta de la tapa y los vinos de Madrid por todas las zonas de ocio de la capital y pueblos más turísticos...?
Ayudemos a las bodegas más pequeñas y dotémoslas de poder de movimiento para que sus vinos no sean solo distribuidos en pequeñas zonas de influencia alrededor de la bodega, hay fantásticos vinos de Madrid por descubrir.
Creo que con si ponemos todos un poco de nuestra parte, podremos conseguir en un futuro no muy lejano, situar a los vinos de Madrid en donde se merecen, comenzando por nuestra propia casa...
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